Viernes, 07 Diciembre 2012 00:00

MIA Perú: La confección de un sueño

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Con buenas manos, ingenio y creatividad, Mía Perú ha sabido llevar un negocio con responsabilidad, integrando a poblaciones representadas por mujeres como estandartes de un trabajo digno e inclusivo.

Por: Paola Ballarte

Iniciando el sueño

MIA Perú se inició en el año 2007 pero desde febrero de este año (2012) ha integrado a diferentes mujeres y madres de distintas provincias a un trabajo más organizado y formal. Dentro de esta labor Mia Perú se ha especializado en la confección de prendas de vestir como chompas, vestidos, ponchos, gorros, guantes y chalinas, utilizando la lana de alpaca y baby alpaca.

Los creadores de la empresa son América Durand y Hans Valdez, quienes desde siempre han viajado por diversos rincones del Perú. Estos viajes le sirvieron de inspiración para formar el concepto de lo que hoy por hoy es MIA, lo que les permitió continuar su aventura descubriendo nuevos lugares de nuestro país en el 2004.

En dichas excursiones se encontraron con un grupo de artesanas que hacían tejidos con muy buenos acabados. Ellas mismas vendían sus productos en las calles con ayuda de sus propios hijos. Ellos no dudaron en ningún momento en darles trabajo, mejorando la calidad de vida de estas mujeres.

Un trabajo serio

Actualmente cuentan con 120 personas de las cuales 25 madres trabajan a mano y hacen bordado en Lima, otras 15 trabajadoras se dedican a los tejidos a telar en Junín, otro grupo en Huancayo emplea palitos a croché y en Juliaca también existe otro grupo de artesanas que son parte de la empresa.

Lo que hace exitoso el trabajo dentro de MIA Perú, es que existe un trato familiar. Aquí no apuestan por un esquema jerárquico vertical, empleado – jefe, ya que dificultaría la relación laboral con los artesanos. En MIA Perú tienen claro que “si le va bien a uno, le va bien a todos”.

Proceso de producción

Para producir las prendas, primero recepcionan las órdenes de los clientes extranjeros, luego escogen el tipo de lana y los colores disponibles. Después envían la lana seleccionada a cada grupo de madres, tanto en la capital como en provincia, agregando la muestra que deben reproducir, con las órdenes correspondientes y con las cantidades que se soliciten.

El tiempo de producción en provincia depende de la prenda. Para la confección de abrigos grandes puede demora aproximadamente un mes, mientras que en el caso de prendas pequeñas, serán sólo quince días. Luego el producto regresa a Lima, donde se realiza el control de calidad, verificando que todo esté en orden. El siguiente paso es el etiquetado, empacado y por último el envío al extranjero según sea la procedencia del pedido, puede ser a una tienda o un particular.

Exportando calidad

MIA Perú ha conseguido que sus trabajadoras estén bien integradas y con muchos ánimos para desarrollar con seguridad y puntualidad sus prendas, en las que aplican las técnicas que han conquistado el mercado de Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia, entre otros. Ahora su visión está orientada hacia Alemania y Canadá, donde ya se envió muestras para una pronta aceptación, considerando que este último país podría ser la puerta de ingreso a otros mercados.

MIA Perú forma profesionales

La labor de este grupo humano que día a día dan lo mejor de sí es para cambiar la mentalidad de nuestro país, mejorando los estilos de vida y generando más empleo para más peruanos. Finalmente esto contribuye a que se sigan abriendo camino a más países con pedidos más grandes de prendas de alpacas.

Este es un claro ejemplo de que con esfuerzo, dedicación y sobre todo cumpliendo las reglas necesarias de una forma de trabajo, se puede llegar muy lejos porque respetar y valorar al trabajador, es importante para conducir un equipo profesional y humano para posteriormente ser tomado como un modelo de emprendimiento.

Promoviéndote Perú

En el comienzo, allá por el año 2006, Promoviéndote Perú era una de esas ideas positivas que concebimos cotidianamente, de esas que mayormente no logramos madurar por dejarlas pasar. En aquella ocasión, la intención fue cultivar la esperanza de convertirnos en el mejor intermediario entre los hacedores y el éxito, como el verdadero medio difusor del emprendimiento en la población.