Lunes, 03 Noviembre 2014 00:00

Álvaro Mayorca, cuando seres extraños de la mente invaden un mundo de lápiz y papel

Escrito por
Álvaro Mayorca, cuando seres extraños de la mente invaden un mundo de lápiz y papel Álvaro Mayorca en el 2do Festival de Historietas, Viva Cómic 2014.

Tengo un ‘talón de Aquiles’ y se llama puntualidad. La falta de ella me vuelve humana y susceptible a las críticas. En más de una ocasión, admito que he querido pero no he logrado hallar el recuerdo de la última vez en la que estuve a tiempo para una cita, o mejor dicho, para una citación, claro, eso, así no suena tan comprometedor… Y mira, sé y siempre he sabido que quedo mal con medio mundo pero, ¡qué puedo hacer! Es parte de mí, de mi naturaleza, tal como lo son mis incursiones ‘domingueras’ con mi Canon EOS 60D por las calles del Centro.

Pienso que capturar imágenes no se compara con capturar emociones. Aquel día (un domingo de septiembre), tuve la fortuna de capturar las de Álvaro Mayorca al presentar su primer cómic. Dicha fotografía estuvo en el marco de un (poco difundido) festival de historietas peruanas realizado en Jirón Camaná, el cual sirvió como bisagra para poder acordar un encuentro de conversación más a fondo. Llegado el día llegué tarde. Él ya estaba ahí, esperando: ‘hacer de tripas corazón’, qué quedaba… Sin embargo, a pesar de no conocerlo, sentí una extraña familiaridad (como si hubiésemos jugado de niños) que le arrancó la solemnidad a la entrevista. Aquí Álvaro me contó anécdotas de su infancia, el origen de Caos Capital (su ópera prima), el cómic peruano y los autores independientes, además de sus próximos proyectos:

Siempre me ha gustado que mis dibujos, más allá de lo que puedan expresar en lo gráfico, tengan una historia o secuencia detrás. 

Álvaro, ¿cómo nace lo del dibujo en ti?

El dibujo lo tuve siempre, desde chico. Cuando me preguntaban si sabía dibujar, respondía que sí que lo normal. Lo tenía como algo más, como algo que sabía hacer y ya pero no le tomaba tanta importancia. Desde niño me fasciné por las caricaturas, los personajes que veía en la tele me inspiraban plasmar otras cosas en el papel. Pensaba que era normal, que todos lo hacían.

Alguna anécdota que te haya marcado…

Cuando estaba en 5to de primaria, llevaba un curso en inglés en el que te mandaban a dibujar las palabras que te ponían ya… La cosa que una vez tocó dibujar la palabra cake (torta), entonces, lo que hice fue dibujar a un chibolo tirándole un tortazo en la cara a otro, y bueno, simplemente porque me parecía aburrido trazar la torta tal como la hacían los demás. ¡Pucha para qué lo hice! La profesora me dijo que como iba a hacer eso, que era muy violento; mandó a llamar a mi mamá y todo… Se la agarró conmigo después, una vaina. A partir de ese momento ya lo que dibujaba no se lo mostraba a la gente, pues temía a que me prejuzgaran.

Por un tiempo dejé de dibujar, me traumé. Cuando tendría unos 13 años creé a Frek, un personaje bien simpático y del cual tengo gratos recuerdos. Era una lagartija que vivía aventuras junto a sus amigos. ‘Asu mare’ lo hice con el afán del mundo, en el cuaderno que lo dibujé le incluí divisiones de cómic y diálogos y todo lo demás. Habré dibujado unos tres o cuatro cuadernos enteros de ese personaje. Obvio que traía historia. Siempre me ha gustado que mis dibujos, más allá de lo que puedan expresar en lo gráfico, tengan una historia o secuencia detrás.

¿En qué momento te diste que podías profesionalizar el dibujo?

A ver, estaba a punto de acabar el cole y ya sabía que iba a ‘jalar’ matemáticas. Un día la profesora del curso me llamó, ¡hubieses visto mi cara! Estando con ella me preguntó si sabía dibujar, asustado le respondí que sí. Luego sacó un anuario de promoción, me lo mostró. Era bien bacán porque se veía a alumno por alumno con su foto de bebé y su respectiva caricatura. De ahí me hizo la propuesta indecente: que hiciera las caricaturas de cada uno de mis setenta y tantos compañeros de clase. Si cumples, me dijo, pasas matemáticas con 15… ¡Así de descarada! Ya pues, atraqué. Fue mi primer gran trabajo fuerte de dibujo. Al final me sirvió.

Primero quise estudiar Veterinaria o Biología, oficios más humanos tal vez. Ni siquiera sabía que existía la Publicidad como carrera. Después averigüé y me metí de lleno con el Diseño Gráfico. Me gustó debido a que se relaciona con el comunicar ideas, y también con el arte. Va con mi manera de ser que es complicada y práctica a la vez. Al inicio, por lo que significaba para mí dibujar en cantidad, era tedioso hacer las tareas tipo 100 maneras diferentes de dibujar un ratón… Pero después no, te das cuenta que mejoras bastante con tal ejercicio, y lo más importante, que te acostumbras al trabajo.

En el cómic pongo la realidad un poco distorsionada, solo un poco, eh… Lo suficiente para relacionarlo con la paranoia. A veces tú crees que las cosas son de una forma solo porque la gente te lo dice pero, ¿y si no es así? Qué tal si no pasa lo que te dicen que está pasando…

¿Y cómo así se te ocurrió Caos Capital, tu cómic ópera prima?

Lo del cómic empezó de casualidad. Hasta que sucedió dicha eventualidad, el dibujo tenía un rol secundario en mi vida, mas no el protagonista o primordial. Sin embargo, un día en el que el break de almuerzo de la chamba me dio tiempo libre, me puse a ver unos posters de películas de terror e hice una portada inspirada, al toque pensé: ¿Por qué no hacer una serie de esto? De un momento a otro, me encontré dibujando a los personajes; escribiendo su historia y puliendo el guión conspirativo del cómic. Me involucré como jugando. Le pregunté a una que otra persona sobre mi guión, a gente que sabía de cómics y a gente que no, de ahí diseñé a cada personaje: principales, extras y extraterrestres. Los entinté, bajé los textos, los diagramé... Llegaba a mi casa de chambear, cenaba y luego me ponía a escribir y dibujar hasta la madrugada. Empecé a dedicarle más tiempo, ¡no tenía tiempo ni de sacar al perro! Pero yo feliz, sabía que iba a aportar a mi vida, tal vez no económicamente pero sí como un logro. Es estúpido ya, pero muchas veces había tenido ideas y las había dejado pasar. Esta vez era diferente, estaba como a un 20% y seguí y seguí. Así nació Caos Capital, mi primer cómic enserio.

Cuéntame la trama, ¿de qué trata?

Caos Capital se centra en una ciudad actual que sería Lima, aunque en la historia nunca diga que lo es. Trata de Leo y Ulises, dos chicos comunes y corrientes, que puedes ser tú, puedo ser yo; que pueden ser cualquiera. No tienen nada de espectacular, no tienen poderes ni nada. De repente Leo se empieza a cuestionar sobre sus vecinos, pues los observa raros. Le sugiere a Ulises investigarlos, de averiguar quiénes realmente son. Hasta que un día lo hacen y se dan cuenta de que no eran personas sino extraterrestres. Para el resto tienen que leer el cómic, no tienen idea, se destapa todo… Pero básicamente es un cómic de acción y ciencia ficción al buen estilo de Robert Rodriguez o Quentin Tarantino. Yo siempre digo que, si te gustan las caricaturas de los 90’s (como La Vida Moderna de Rocko, Hey Arnold! y La Vaca y el Pollito), más el cine de terror y el cine de serie B, te va a gustar lo que cuento.

Pero, ¿por qué esa realidad? ¿Qué te motivó a proponerla?

En el cómic pongo la realidad un poco distorsionada, solo un poco, eh… Lo suficiente para relacionarlo con la paranoia. A veces tú crees que las cosas son de una forma solo porque la gente te lo dice pero, ¿y si no es así? Qué tal si no pasa lo que te dicen que está pasando… Como puede ser, por poner ejemplos con las grandes corporaciones y el medio ambiente, o los aspectos políticos y religiosos, obedeces nomás pero quién sabe… Por eso comparto la cita que escribo en la intro del cómic: El mejor lugar para esconderte es donde todos te ven. Si te estás escondiendo la gente sospecha de ti, pero si tú sales y normal, jamás sospecharán que hayas sido el culpable de algo. Qué mejor que esconderte en la rutina. La gente no se pregunta por la vida de los demás, pero qué tal si detrás de eso se está cocinando algo… Y no solamente con la etiqueta de lo paranormal o extraordinario, sino con algo que te pueda afectar de forma directa. Las conspiraciones, como te darás cuenta, me han parecido siempre un tema bien interesante.

¿En el mundo del cómic, hay alguna diferencia entre las editoriales y quienes se denominan independientes?

Sin lugar a dudas Marvel y DC son las más (re)conocidas. Son poderosas e influyentes corporaciones para quienes estamos metidos en esto, que producen y producen. Después aparecen Dark Horse Comics e Image Comics, a los cuales la gente denomina independientes pero al funcionar como editorial, se torna una definición errada. Los independientes son los que deciden por el desarrollo de su historia sin influencia de terceros, o sea tú como independiente decides cuándo sacarla y cuántos números va tener tu obra. Así como yo hay muchos peruanos que, sin necesidad de editorial, hemos utilizado Issuu para exponer nuestro material.

Por cierto, el 14 de septiembre pasado tuve la oportunidad de presentar a Caos Capital como autor independiente en el Festival de Historietas Viva Cómic, allí junto a seis autores más, estuvimos celebrando el Día de la Historieta Peruana. En mi caso llevé stickers, posters y pines del cómic para darlo a conocer al público, además de volantes que invitaban a unirse la página de Facebook.

Debe industrializarse más el arte, si el teatro está en alza, ¿por qué no podrían destacar otras ramas? El arte debería dejar de ser un hobbie. 

¿Cómo ves el panorama del cómic peruano?

El cómic es como el cine, es decir encuentras desde policiales hasta humor negro; no todos obligatoriamente traen superhéroes. Aquí somos un gran número de autores independientes, que si bien no imprimimos porque no da, utilizamos las plataformas digitales para publicar. Es un círculo corto, mas no cerrado. Actualmente los fanáticos del cómic  (lectores y autores) conformamos un nicho pero debemos evolucionar. ¿Cómo? Consumiendo más lo que los peruanos producimos. Tenemos buenos expositores, lo que le falta al público es tomarse el trabajo de conocerlos. Debe industrializarse más el arte, si el teatro está en alza, ¿por qué no podrían destacar otras ramas? El arte debería dejar de ser un hobbie.

¿Qué proyectos se vienen, y qué mensaje dejarías a quienes quieren crean cosas y aún no se atreven?

El último capítulo de Caos Capital se publicó el 30 de septiembre del 2014. Sin embargo, en mi mente el universo de historias es inmenso. Se vienen precuelas, secuelas, spin-off y otras historias diferentes que conviven en el universo de mi imaginación. En lo personal pienso que el cómic ha sido un detonante para animarme a hacer más cosas, porque ahora sé que puedo. Estoy trabajando en otra historia de cómic, una que espero salga el 2015. Otro proyecto que tengo que no tiene nada que ver con el dibujo, es un cortometraje que ya empecé a rodar, saldrá antes de fin de año. Espero.

En cuanto a lo otro, yo te diría que no hay nada más inesperado y satisfactorio que encontrarte frente a frente, así, cara a cara con eso que antes solo tenías en la mente. Cuando lo ves es distinto a cómo te los imaginaste, absolutamente en todo: los colores, las formas, las texturas… Para cualquier persona que trabaje con la creatividad es un placer ver que su idea tome forma. Si tú tienes una idea que crees que vale la pena, comprométete con ella, tómatela enserio. De nada vale tener una idea y que esta se diluya en tu mente. Arriésgate. Diseña tu futuro.

Más información: https://www.facebook.com/caoscapital

Sofía Cominetti

Soy detective y periodista. Mi primer amor fue Leopold Bloom. Odio las novelas porque descubrí que Leopold, mi galán platónico, era tan irreal como los talk show de la Bozzo. Amo hacerme la tonta para conseguir lo que quiero. Odio que me amen. Amo lo caleta y lo calato, lo original de lo impopular. Tengo la edad de una dama, río con honestidad y gozo con sarcasmo. Quiero conocer la India pero lo que más anhelo es conocerme a mí misma.