Martes, 05 Abril 2016 00:00

Aceites Gatti, cuando la grasa también es saludable

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Emprender es crecer, pero nadie puede decirte que el camino a lograrlo sea liso, sin baches ni huecos, ni tampoco desvíos sin ningún regreso.

Dicen que las grandes ideas son las más frecuentes en el imaginario de la gente, pero que, al mismo tiempo, son las más difíciles de realizar. No por complejidad, sino por complejos tontos. Su grandeza justamente radica en ello. He ahí lo que separa al soñador del hacedor. Mientras que el primero abandona posterior fracaso, el segundo se reinventa tras cada intento.

La matriz de Gatti, es decir, de cómo surge motivación para la fabricación de aceites, harinas, jabones y mieles naturales, proviene de Garlet, hermana de David Rodríguez (Gerente de Gatti), quien vivió en Australia durante 6 años. Ciclo en el que tuvo la oportunidad de laborar para una prestigiosa empresa gourmet, que elaboraba condimentos y aliños con aceites esenciales. Sin embargo, en la interna de la empresa creada por ellos, son conscientes de que esta novedosa oferta se dirige a un público que prepondera su salud, pero que requiere aún de una previa inducción para su consumo: “Hay una creencia que asocia al aceite con el colesterol, con la grasa; y no hay nada más falso. Lo confunden con grasa mala. Más bien, ésta la encontramos en los chocolates industriales. Donde sí es aceptada de manera masiva. Creo que la gente debe cambiar este concepto poco a poco. Lo cierto es que los aceites naturales son altamente saludables. ¿Doy un ejemplo? Una cucharada de aceite de castaña equivale a comer tres castañas” señala David, con algo de desazón. Me cuenta además, que por un corto periodo él estuvo viviendo en Brasil, localidad en la cual se topó con la costumbre de comer los panes enteramente con aceite de oliva, o en complemento al pan con mantequilla. Hábito que aquí resulta inusual, por decirlo menos. 

Es preciso indicar que inicialmente lanzaron al mercado solo 3 variedades de aceite: Linaza, Castaña y Ajonjolí. El propósito: cumplir con el stock, no extralimitarse con los pedidos y, lo más importante, poder concentrar los ingresos para implementar la planta ubicada en Villa El Salvador (era muy pequeña); contaban con la maquinaria y el personal exacto. ¿Qué hicieron? Priorizaron. El progreso se efectúo con un desarrollo estratégico y funcional, que para el caso de sus harinas y aceites, se concibieron como complemento a la preparación de postres y comidas: “Actualmente estamos con 7 aceites, cada uno cumple un fin específico. Los ácidos grasos que comercializamos son puros y no dañinos. Si ves la refinación del aceite industrial, te das cuenta que no es natural. Todos se saltan la parte de la refinación y la limpieza del aceite, y lo hacen porque no es conveniente. No van a decir que le han metido soda cáustica, que es un veneno. Para los aceites extra vírgenes, esto cambia: se da una extracción por presión, donde no hay químicos ni temperaturas elevadas. Un aceite refinado no tiene sabor ni olor, a diferencia de los extra vírgenes que sí huelen a castañas, olivas o cualquiera de sus propiedades” afirma Rodríguez. Antes de la era de industrialización que vivimos, nuestros abuelos se las arreglaban para cocinar con grasa de animales. Una cuestión de costumbre. Teniendo en cuenta ello, Gatti se permitió ensayar, utilizando sus aceites de linaza y ajonjolí durante un periodo de 60 días a una muestra de 200 aves, las cuales consumieron los productos e hicieron que su carne se vuelva completamente magra, extrayendo el porcentaje de grasa. Conclusión interesante que excede a la anécdota y que podemos tomar en cuenta.

Los insumos de todos sus productos derivan de materias primas seleccionadas y tratadas con  el prensado en frío, de tal modo que se conservan los valores nutritivos de cada cual, sin dejar atrás la pureza originaria. El resultado empaquetado, permite al público tener la posibilidad de adquirir y consumir productos que cuidan la integridad de su salud, ayudando a mejorar la tan promocionada calidad de vida, que efectivamente, con esta alternativa natural, sí es posible. Una de las propiedades más sobresalientes, es la presencia del Omega, que es considerado esencial para nuestro cuerpo, pero que no cuenta con la capacidad de autoproducirse en él. Y si te preguntas dónde puede encontrarse, la respuesta es en los frutos secos, el pescado y los aceites vegetales. Es evidente la carencia de Omega 3 y 6 en los aceites comunes y, para responder a esta demanda comercial y fisiológica, Gatti apareció: “Tenemos Sacha Inchi de Coco, y de Oliva a las Finas Hierbas. El ajonjolí y el de coco son aceites que resisten a altas temperaturas (hasta 230°). El de Finas Hierbas aromatiza las comidas, mientras el de Castaña puede usarse en todo lo que es repostería. El ajonjolí y coco botan un aroma a fruta, y para la repostería, es mucho más agradable usar coco a cualquier otra grasa. Cada semilla tiene un tratamiento especial y diferente. Todas las variedades de nuestros aceites son al gusto del cliente, siempre potencializado a los que quieren controlar su colesterol y triglicéridos” explica David, poniendo énfasis en los atributos de sus productos.    

Por otro lado, el mercado de veganos se ubica en franco crecimiento, porque es la tendencia que propone la comida saludable a los hogares del mundo, al estar compuesta por consumidores más preocupados por hallar opciones inocuas para el organismo humano, sin daños colaterales a mediano o largo plazo. Refuerza la cultura preventiva, como también educa la alimentación responsable: “Los veganos y vegetarianos -más los primeros que los segundos- consideran antes que la mantequilla, a nuestros aceites. ¿Por qué? Sencillo. Los aceites que producimos son la esencia de la semilla del producto, y es por eso que, al consumirlos, en realidad estás consumiendo el ácido graso de ellos, que es bastante saludable”. Ahora bien, respecto a las características y proyección de sus productos, David Rodríguez acota lo siguiente: “Lanzamos la chía porque tiene una gran cantidad de Omega 3, un poco más que la Linaza o el Sacha Inchi. Para el desarrollo de nuestras variedades, vamos con las investigaciones y las tendencias. Últimamente hemos extraído aceite de moringa, planta tradicional de la India. Poco a poco produciremos más de tal variedad, lo primero es inculcar al público el consumo de lo que ya tenemos”. Su visión empresarial es para resaltar, porque es una que integra lo natural a través de una línea gradual y uniforme, que se ha vuelto realidad incluso con los jabones artesanales líquidos y sólidos de glicerina (sin colorantes ni aroma y con 70% de insumo natural), y que es consecuente también con su harina y miel de abeja. No podemos darle la espalda a la realidad, hoy en día una gran cantidad de personas tienen problemas coronarios o de triglicéridos. El incremento de los casos de obesidad, infartos e hipertensión está ocasionando un problema real, causados por las grasas encontradas en los aceites masivamente comercializados. Así que ojo, que este dato no te resbale con aceite.

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Faustino Amador

Nací el 2010 en un país patagónico. Contrario a lo que parezca, soy un adulto hecho pero eso sí, nada derecho. A la mujer caderona no la cambio ni por ganarme la Tinka. Nunca terminé nada, soy el eterno estudiante que prefiere analizar antes de memorizar. Constantemente viajo por el mundo, luego me caigo de la cama y aterrizo. Si sé de un tema lo estiro y si no lo sé, lo invento. Voy por la vida debatiendo con los wannabe. Tengo un búho tatuado en la espalda pero, si se trata de entrevistar o escribir, más me acomoda ser un vampiro: succiono tu sangre; tu alma; tu esencia; la suficiente para alimentar el texto que se me antoje.